Es que es complicado. Acabo de llegar de Cali, de la feria, de pasar 24 y 31, de vacaciones, y no he hecho sino extrañar esa ciudad de la que tanto renegué cuando vivía allá. Eso es lo complicado. Cali tiene algo muy, muy especial que va más allá de tener mi historia por más de 20 años, de ser la ciudad en donde aprendí a caminar, a decir groserias, en donde me enamoré, en donde caminé sin rumbo mientras buscaba mi rumbo, en donde viví lo que era el dolor y la alegría más profundas. Cali es como esa conciencia ajena que parece propia y me encanta que lo sea.
La verdad es que siento que me identifico como mucho con esa ciudad, por el sol, por la vida que encierra en cada una de sus calles, por que la mañana es tranquila, pero a medida que pasan las horas se va intensificando todo, porque las noches son absolutamente deliciosas y porque todo va acompañado con salsa. Es dulce y fuerte cuando tiene que serlo y es una bonita plabara para compartir …(parece que Cali me dice gracias porque estoy oyendo música y justo ahora suena Cali pachanguero ummm).
Todavia me acuerdo cuando me sentaba en el sofa de la sala de mi casa a mirar por la ventana y veía a Cali tan pequeña y mis sueños tan, tan grandes, que me sentía encerrada y me daba hasta rabia con Cali por ser así. Finalmente de ahí me fui y muy poco la extrañé al comienzo, de hecho duré sin extrañarla varios años. Pero ahora, que aunque también la siento pequeña para mis sueños, puedo vivirla y disfrutarla tal y como es sin pedirle más de lo que pueda darme, sin cambiarle un solo hueco, el despelote, lo apagada que es un domingo a las 8 pm, o el calor tan hijuemadre que se siente a veces.
Ahora incluso me río de ella como cuando me río de mi, de los errores ingenuos.
No se si podría volver a vivir allá, lo he pensado varias veces y tristemente mi respuesta es otra pregunta: ¿por cuanta plata me iría? Amanecerá y veremos, por ahora podríamos hacer una pequeña lista de las cosas que mas quiero de Cali, con eso cuando me sienta muy de otro lugar, la leo y recupero el calorsito.
1. LOS ATARDECERES CAMINADOS. Uff, por favor, caminar por cualquier lugar a eso de las 4 y media 5.
2. LA FRESCURA CON QUE SE TOMA LA VIDA.
3. LA 14 DE LA SEXTA. No hay Carrefour, Exito, Fallabella, Pomóna ni nada.
5. LOS PORTEROS. No entiendo si es que ser portero en Cali es mejor que en cualquier otro lugar, pero todos en cualquier edificio, conjunto o lo que sea, son suuuper amables. Bien!.
6. LA ENTRADA DEL AEROPUERTO. Q aunque tiene un olor bastante particular como incomodo, se ve muy bonito y es una sensación de “ llegué a mi Cali”.
7. LA SALSA. Sin palabras.
8. SU HISTORIA. Por que es diferente a todas las historias, está tiene un encanto un poco truculento.
9. EL ZOOLOGICO. Estuve visitándolo una vez más y me sorprendió el exceso de amor entre los animales. Las Tortugas estaban haciendo toruguitas, las nutrias andaban en las mismas, hasta el oso homriguero andaba en amores con la osa. ¿será el agua?
10. GASTROENTERITIS DE MADRUGADA. Ese extraño ritual de comerse una hamburguesa de dudosa procedencia, con salsas nunca antes vistas y sobredosis de queso a las 3, 4, 5 de la mañana.
11. LAS VENTANAS ABIERTAS.
12. LA SENSACIÓN DE SENTIR EL CAMBIO PROPIO CADA VEZ QUE SE VUELVE A MI CALI LINDA.
*Se reciben más comentarios para agrandar la lista.
2 comentarios:
13. Los cholados, las marranitas y los aborrajados.
14. Que la gente se conoce con sus vecinos.
15. el pepe zon jajajaja, es mentira.
16. el barrio Granada.
17. lo bien que sabe la cervecita.
18. la avena de la casa el pandeyuca.
No sé si podría explicarlo, Cali hay que sentirlo, vivirlo, bailarlo y “cuidarlo”.
Uno siempre recuerda esta ciudad por muchas cosas, pero especialmente por su gente. Saludos.
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